martes, 11 de febrero de 2014

El año del Caballo


   A raíz de la celebración del Año Nuevo Chino, y la bienvenida del Año del Caballo, My Lolita Style ha publicado varias entradas (1,2,3) recopilando información sobre carruseles, prints inspirados en unicornios, ponies y caballos y algunas cosas más. En base a eso yo he decidido  tomar mis herramientas de trabajo y dar vida a esto:

  De verdad, no suelo dibujar animales y menos siguiendo un estilo como este, ¡Pero admito que me divertí bastante!

Mix de dibujos


  Después de mis entradas anteriores, quiero cerrar al menos temporalmente lo que es publicar dibujos, ya me aburrí, aparte de que no tengo muchos más y esto ya está perdiendo el sentido. Fue lindo mientras duró ja ja. Así que ahora sólo pondré algunos dibujos a color, recién salidos del horno durante esta inesperada temporada de lluvias y tormentas.






Lolita: toda una inspiración



  Casi desde el momento en que conocí esta moda, y ya lo había dicho en varias oportunidades, se convirtió en una inspiración a la hora de dibujar, ya que aún no he conseguido que se den las condiciones necesarias para poder tomar todo por mi cuenta y agarrar la máquina de coser para dar vida a un vestido (Cosa para la cual he demostrado estar lista, o casi). Pero bueno, por ahora esto es lo que tengo, así que he de compartir algunos dibujos, más que nada porque me hace feliz hacerlo, ojalá gusten, ya que quiero seguir hacia arriba a partir de acá, ¡siempre!



Este lo hice en la pared de mi pieza...







Desempolvando dibujos viejos

  En estos días lluviosos y aburridos me puse a revolver papeles, y me encontré con estos dibujos que hice a principios del 2013, en base a las fotos e ilustraciones de una revista "Para ti" que tengo en casa y que tiene más de 60 años (si mal no recuerdo), un libro de cuentos y una revista "Selecciones" bastante antigua también. Todos están hechos a lápiz y como podrán notar algunos no están muy bien hechos que digamos, pero en ese entonces estaba probando un estilo diferente al usual y... ¡vamos, tampoco están tan mal! Sin embargo, me asombra cuánto he cambiado el estilo en este tiempo. En fin, aquí los presento:











viernes, 7 de febrero de 2014

Mi amiga del hospital


  Hola, por fin decidí volver a escribir después de un tiempo de malestares (que aún perduran, pero ya me acostumbré, no es nada grave... creo) y un par de aventuras que incluyeron cambios de ánimo constantes, viajes al médico y... la verdadera razón por la que decidí escribir esta entrada. Es más que nada porque es algo bastante destacado desde mi punto de vista, uno no va al hospital a hacer amigos, pero a veces las cosas suceden por alguna razón que escapa a nuestra voluntad, y en este caso lo que sucedió me hizo feliz y me pareció lindo asentarlo en el diario. Empieza así:
  Hace más de un mes que yo venía sintiendo  varias molestias que atribuí a una enfermedad digestiva, ya que son muy comunes en esta época del año, por lo que estaba convencida de que pasaría pronto. Sin embargo no fue así, y terminé consultando mi estado con una médica a unas cuadras de mi casa, quien me recomendó que siguiera comiendo cosas livianas, y sobre todo frutas y verduras. El tiempo siguió pasando y las cosas aún estaban lejos de mejorar así que terminamos viajando a uno de los hospitales de la zona, donde creí que encontraría una respuesta a la pregunta "¡¿Por qué me duele todo y qué tengo que hacer para curarme de una vez?!".
   Así que ahí estábamos, mis padres, la gente que esperaba ser atendida, y yo. En la misma sala de espera había otra chica con su madre, a simple vista me llamó la atención lo delgada que era aparte de ser bastante alta, pero nada demasiado especial (con esto quiero decir que era una persona normal, como todos los que esperábamos ser atendidos). 
  Después de un tiempo considerable llegó el turno de ella, y casi inmediatamente después el mío, supuse que no la volvería a ver. Después de una pequeña examinación por parte de la primera doctora que me atendió nos derivaron a otra sección del hospital para más análisis y demás, y me sorprendí de verla ahí también, nos íbamos a someter a los mismos chequeos (al menos por el momento). En esa etapa es que comenzamos a hablar, y creo que todo comenzó por una cara de sorpresa demasiado exagerada que hice cuando me d
ijeron que sería necesario tomar un litro de agua antes de hacerme la ecografía que necesitaba, y que la había hecho reír. Ahí descubrí que era una chica agradable, y esto se acentuó por la sensación de camaradería que se genera entre personas que, resignadas, deben seguir las indicaciones de los médicos y sobrevivir a la lentitud de todos los procesos relacionados con resultados de laboratorios, autorizaciones de un montón de papeles y demás. Todos estábamos en la misma situación, pero entre ella y yo era un poco diferente, tal vez porque tenemos la misma edad, no sé. Como dije, hay cosas que escapan a nuestra voluntad, o a nuestro control. Lo cierto es que aún después de separarnos cuando tuve que abandonar la sala y ella también, volvimos a encontrarnos varias veces más, tanto dentro como fuera del hospital. 
  Hablamos varias veces, me enteré de que aunque los dolores que teníamos eran muy parecidos, las causas eran diferentes. Además, tuvimos tiempo de cambiar algunos datos como para seguir en contacto y de hecho, tuvimos la oportunidad de hablar por teléfono y por chat. Tengo confianza en que esta amistad va a durar bastante, ojalá no me equivoque. 
  De toda esta experiencia me llevo lo siguiente: los amigos están en todas partes, no sé si la vida/ el destino/ Dios/ lo que sea/ quien sea me puso ahí para acompañarla a ella y alegrarle el día (yo era la única que sonreía en la sala de espera.. a veces no me doy cuenta, será que a veces me pierdo en mis pensamientos, lejos de la realidad) o si ella estaba ahí para acompañarme a mí. En cualquier caso no podría estar menos que feliz por esa coincidencia, ya que el día habría sido mucho más ordinario sin "mi amiga del hospital" (¡Gracias Brisa!)
  Ah, y me olvidaba. Después de pasar seis horas dentro del hospital y ser revisada por varios doctores, me dieron algunos medicamentos que deberían solucionar mi problema. Todo esto sucedió hace exactamente una semana y aún sigo sin ver resultados. A seguir esperando, aunque de cualquier manera, el tratamiento recién está comenzando.