Esa es la única ventaja de extrañar a alguien que está lejos pero que es posible que vuelvas a ver, más allá de la incertidumbre, cada día de separación es un tributo y un sacrificio a ese ser superior e imparcial que es el tiempo. Mientras más se sufre una separación más se disfruta el reencuentro. Muchos podrían no estar de acuerdo, pero también creo que aquellos con mentalidad más dramática podrían apoyarme y sumar algunas experiencias propias. Tuve la fortuna de experimentar estas dos formas de extrañar, y digo la fortuna porque... supongo así es como te das cuenta realmente de cuál es el lugar que ocupa esa persona en tu vida, por más seguro que estés de cuánto la quieres, y empiezas a cuestionarte acerca de muchos temas que quizás nunca habías tocado anteriormente. Al menos esto es lo que me pasa a mí... es muy complicado pensar y tener algo en claro cuando tu cabeza es lo más parecido a un remolino de ideas que se contradicen a cada momento. Lo único de lo que estoy segura es que extraño a una persona en particular, que está bastante lejos de mí y que algo así duele bastante, sobre todo si eres una persona caprichosa e impaciente como yo. En cualquier caso, he de despedirme hasta la próxima, no son tiempos fáciles. Ahora mismo estoy en una transición por un nuevo año de estudios, y estoy descubriendo nuevas personas y relaciones, hay muchas cosas que no sé interpretar y me siento como una idiota... espero sobrevivir.
Bienvenidos, damas y caballeros, a mi blog. Aquí es donde comparto con ustedes los frutos de mi tormentosa imaginación, siéntase libres de comentar y recomendar lo que aquí lean, o dejarme algún consejo. Desde ya, querido lector o lectora ¡Gracias por leer mi diario!
martes, 25 de marzo de 2014
Extrañar, extrañar
A veces no sé qué es peor, si extrañar a alguien que jamás volverás a ver en toda tu vida o a alguien a quien sabes que sí volverás a ver... pero que no sabes cuándo. En cierta manera, cuando alguien pierde definitivamente a una persona que sabe que no volverá tiene que pasar aunque sea forzosamente por un -lento/rápido- proceso de aceptación, y más allá del dolor y la negación de un hecho, tarde o temprano se llega a la resolución de que hay cosas que se van para no volver y no porque uno no quiera. Al final uno sabe que las cosas no volverán a ser como eran, es como pasar por una tormenta, o por un túnel. Al final, la partida de ese alguien lleva a aceptarse y es posible superar ese estado de angustia y agitación para llegar a una paz relativa (al menos en la mayoría de los casos... la vida sigue).
Sin embargo, cuando se trata de alguien a quien quieres mucho pero con quien (por diferentes motivos) no puedes estar personalmente, a ese sentimiento de "me haces falta ahora mismo" se suma la incertidumbre de no saber cuándo será la próxima vez que la veas. Y empeora si logras establecer una fecha de encuentro pero a último momento debe ser cancelada y pospuesta, sientes que de pronto todo vuelve a caerse y la frustración aparece para completar ese cuadro de fracaso y desolación. Cuando quieres a una persona que está lejos, que no puedes ver con frecuencia, extrañar se vuelve insoportable porque esas promesas de encuentro se rompen, los planes se cambian, las ilusiones quedan reducidas a un miserable conjunto de lágrimas. Estar lejos y tan cerca a la vez, como ver a alguien a través de un cristal que se oscurece de a poco. Pero cuando por fin lo traspasas es glorioso, es como si todo el dolor anterior nunca hubiera existido y todo se reduce a ese único momento, ese fantástico instante de reencuentro en donde esa persona se materializa frente a ti y lo demás desaparece.
Esa es la única ventaja de extrañar a alguien que está lejos pero que es posible que vuelvas a ver, más allá de la incertidumbre, cada día de separación es un tributo y un sacrificio a ese ser superior e imparcial que es el tiempo. Mientras más se sufre una separación más se disfruta el reencuentro. Muchos podrían no estar de acuerdo, pero también creo que aquellos con mentalidad más dramática podrían apoyarme y sumar algunas experiencias propias. Tuve la fortuna de experimentar estas dos formas de extrañar, y digo la fortuna porque... supongo así es como te das cuenta realmente de cuál es el lugar que ocupa esa persona en tu vida, por más seguro que estés de cuánto la quieres, y empiezas a cuestionarte acerca de muchos temas que quizás nunca habías tocado anteriormente. Al menos esto es lo que me pasa a mí... es muy complicado pensar y tener algo en claro cuando tu cabeza es lo más parecido a un remolino de ideas que se contradicen a cada momento. Lo único de lo que estoy segura es que extraño a una persona en particular, que está bastante lejos de mí y que algo así duele bastante, sobre todo si eres una persona caprichosa e impaciente como yo. En cualquier caso, he de despedirme hasta la próxima, no son tiempos fáciles. Ahora mismo estoy en una transición por un nuevo año de estudios, y estoy descubriendo nuevas personas y relaciones, hay muchas cosas que no sé interpretar y me siento como una idiota... espero sobrevivir.
Esa es la única ventaja de extrañar a alguien que está lejos pero que es posible que vuelvas a ver, más allá de la incertidumbre, cada día de separación es un tributo y un sacrificio a ese ser superior e imparcial que es el tiempo. Mientras más se sufre una separación más se disfruta el reencuentro. Muchos podrían no estar de acuerdo, pero también creo que aquellos con mentalidad más dramática podrían apoyarme y sumar algunas experiencias propias. Tuve la fortuna de experimentar estas dos formas de extrañar, y digo la fortuna porque... supongo así es como te das cuenta realmente de cuál es el lugar que ocupa esa persona en tu vida, por más seguro que estés de cuánto la quieres, y empiezas a cuestionarte acerca de muchos temas que quizás nunca habías tocado anteriormente. Al menos esto es lo que me pasa a mí... es muy complicado pensar y tener algo en claro cuando tu cabeza es lo más parecido a un remolino de ideas que se contradicen a cada momento. Lo único de lo que estoy segura es que extraño a una persona en particular, que está bastante lejos de mí y que algo así duele bastante, sobre todo si eres una persona caprichosa e impaciente como yo. En cualquier caso, he de despedirme hasta la próxima, no son tiempos fáciles. Ahora mismo estoy en una transición por un nuevo año de estudios, y estoy descubriendo nuevas personas y relaciones, hay muchas cosas que no sé interpretar y me siento como una idiota... espero sobrevivir.
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