Les voy a contar un secreto sobre las hadas. Hay quienes dicen que son seres tranquilos, y que suelen huir de los humanos, evitando cualquier contacto con ellos y con sus cosas. Pero yo conozco una versión distinta. No digo que no existan huidizas que se escapen de los ojos de las personas, ¡Por supuesto que también existen! Pero si hemos de informar, lo haremos con la verdad pura y completa.
Como decía, es bien sabido que las hadas son seres bellos y bondadosos, que viven de la naturaleza y para la naturaleza. Pero detrás de su fachada naturalista, decorada con flores y menta, se esconde un secreto revelador: aman el azúcar. Sí, quizás suene raro, pero yo solo cuento lo que es la verdad, y en este caso ,la única verdad es que las hadas adoran la dulzura de los caramelos, la crema y la fruta abrillantada.
Flanes, mermeladas, pasteles, galletas, nada se salva de sus diminutas manos. Bastaría dejar un frasco de paletas sin la tapa junto a alguna ventana, y al momento en que le des la espalda aparecerá en escena una encantadora criatura alada, cegada por la tentación y dispuesta a llevárselas todas sin consultar. Y lo peor es que nunca viajan solas, las hadas suelen ser muy sociables y muy buenas trabajando en equipo.
La invasiva oscuridad de la noche les indica que es el momento de salir a recolectar sus coloridos tesoros azucarados. La medianoche es la "Hora de los dulces de las hadas".
Mi recomendación para ustedes es la siguiente: no traten de combatirlas, sería inútil, ellas son muy perseverantes y como dije, no viajan solas. Toda su delicadeza e inofensivo carácter dan paso rápidamente a un instinto más agresivo y audaz ante la visión de figurillas de chocolate sin vigilancia. No es fácil controlar hadas incursoras, lo sé por propia experiencia. Y sin embargo, existe una solución, y es un método que aplicó cierto conocido mío cuando desapareció la fuente con galletas de chispas de chocolate que había dejado en su mesada. El método consiste NO en esconder las golosinas, como hacíamos al principio (ya que eso las atrae más, pues ellas pueden oler un terrón de azúcar a gran distancia y no se detendrán hasta hacerse con él) , sino dejándolas a la vista. Deje una ración especial para las hadas, si se llenan y están contentas le aseguro que le traerán suerte y felicidad al hogar, no olvide que son seres mágicos.
Por eso, no luche contra ellas, mejor colabore. Conviértase en amigo de las hadas y ábrales la puerta de su hogar. Créame, es lo mejor que pude haber hecho por mí y por su supervivencia. Palabra de observadora de la vida silvestre y fantástica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario