"La persona del espejo me sigue a todas partes, a veces en forma de sombra. A veces creo que le da vergüenza que la mire y por eso pierde el color. En cualquier caso, ya me acostumbré a ella..
"La persona en el espejo, esa que siempre me mira fijamente poniéndome nerviosa. Copia cada movimiento, cada gesto que hago y dice las mismas palabras. Si me aparto del espejo de igual manera me sigue, continuamente pegándose a las paredes, y pierde su color para camuflarse en el ambiente. Cree que no me doy cuenta, pero yo sé que está ahí, porque tiene el descaro de saludarme si me asomo a un charco,o si me acerco a una puerta de vidrio. No tiene reparo en reducir su tamaño y devolverme la mirada desde una sartén o cualquier otro elemento de cocina cromado para delatar su presencia. Siempre, sus ojos siguen a los míos, su cuerpo se mueve a mi ritmo, pero de vez en cuando se retrasa para mirar una vidriera, o robar la flor del sombrero de alguna dama que pasa a nuestro lado. ¿Quién es esa misteriosa persona?¿Por qué me sigue a todas partes?¿Será que tenemos algún asunto pendiente?
Ella no puede hablarme, y yo no puedo hablarle a ella, pero aún así nos entendemos, después de todo, estamos juntas desde que nací. Ya me acostumbré a verla, incluso en más de un lugar a la vez, y ya no le tengo miedo.¡De hecho, creo que somos buenas amigas!. Hasta ahora, es la única que me acompaña a todas partes cuando salgo, o que me sonríe si le sonrío. Definitivamente, somos iguales. Por eso, desde hace un tiempo, en lugar de tratar de escapar de ella, acepto su compañía, y casi alcanza para hacerme feliz.
Pero últimamente descubrí algo en lo que no somos tan parecidas: ella odia la oscuridad, la noche. ¿Cómo puede ser eso? Si entro en una habitación oscura y la busco, no la encuentro en las paredes, o en el piso, y si quiero verla en el espejo, solo percibo una forma oscura y temblorosa, que parece querer esconderse. Si en cambio entro en un lugar iluminado, allí está, fiel a mi lado, y me sonríe de nuevo desde todas las superficies lisas que puedan reflejar su figura. Entonces estoy tranquila. Si tiene miedo está bien, porque ya intenté ayudarla a superarlo, pero no hay caso, y de cualquier manera, creo que ese miedo también me lo contagió a mí. Eso nos hace iguales de nuevo ¿Cierto?"
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