martes, 13 de enero de 2015

¡Paso a saludar!

  Hola, aproveché el día de hoy para publicar dos entradas que tenía pendientes como borradores para marcar un regreso transitorio al blog. Hace mucho que no escribo, un poco por pereza, otro poco porque simplemente no tengo nada para decir. 
  El año 2014 fue un reto, porque empecé una carrera universitaria, y eso sirvió de pie para un montón de preguntas sobre qué quiero lograr en mi vida, cuáles son mis verdaderas aspiraciones y demás. Conocí un montón de gente maravillosa y gente... a la que mataría si pudiera. Traté de corregir algunas mañas, desprenderme de perjuicios y opiniones, defenderme de las ideologías extremistas de los grupos políticos que pululan por tooooda la facultad, aprendí muchísimo, y la verdad es que mi primer año de Psicología (esa es la carrera que elegí, creo que no lo mencioné) fue muy satisfactorio. Y así como me gusta venir y descargarme cuando estoy triste, hoy quiero gritar de alegría porque pese a ser una chica con pocas luces la mayor parte del tiempo, me propuse varias metas y las estoy cumpliendo de a poco, conforme a mis expectativas. 
  A la par de mis estudios, estuve dibujando, modelando con porcelana fría, descargué juegos en mi computadora, y he paseado por todas partes dentro de la ciudad en la que vivo. Le presté más atención al mi lado lolitoso y seguí los pasos de las chicas de Zapatito de Cristal, aunque lamentablemente no pude reunirme con ellas en todo el año (me queda pendiente, algún día las voy a conocer de verdad).
  Pasé una linda Navidad y un muy buen Año Nuevo con mi familia y ahora tengo la intención de empezar el 2015 llena de energía, pero dispuesta a hacer las cosas con un poco más de calma y con los ojos más abiertos.
  Me despido deseándole un muy feliz año a quien sea que esté leyendo esto, acompañando el buen deseo con un fuertísimo abrazo y una taza de capuchino frío (que me encanta)

No hay comentarios:

Publicar un comentario